iViz se usa para investigar la esquistosomiasis en Madagascar

February 20, 2018

La equistosomiasis, una enfermedad común en el África subsahariana, es particularmente prevalente en Madagascar. El parásito Schistosoma mansoni es el responsable de la enfermedad y está ligado a la fibrosis del hígado, que puede detectarse mediante ecógrafos en el punto de atención. La Dra. Hannal Russel cuenta cómo puso a prueba los ecógrafos en el punto de atención en ubicaciones remotas durante una expedición para estudiar la enfermedad en niños malgaches en edad escolar.

Comencé a interesarme por la esquistosomiasis (también conocida como bilharziasis) y por el proyecto de Madagascar cuando estaba estudiando Medicina, después de conocer a otro estudiante (ahora ya médico) llamado Stephen Spencer. Stephen se interesó por esta enfermedad durante una estancia en Egipto, y se dio cuenta de que había poca investigación actualizada sobre ella en algunas zonas de Madagascar.

Stephen nos pidió a mí y a otros dos estudiantes que nos uniéramos a él para realizar un estudio de investigación sobre la esquistosomiasis en niños en edad escolar que vivían en zonas remotas del país. Planificar la expedición fue difícil y nos llevó mucho tiempo, pero conseguimos financiación de diferentes organizaciones para complementar nuestras contribuciones personales. Finalmente partimos a Madagascar para llevar a cabo la primera fase del estudio en 2015.

Nuestro objetivo era medir la prevalencia de la esquistosomiasis en niños de 5 a 14 años (un grupo del que resultaba factible obtener suficientes sujetos) que vivían en seis pueblos a lo largo del río Nosivolo en el distrito de Marolambo, situado al sur de la capital, Antananarivo.

 

Después de aterrizar en Antananarivo, nos pasamos cuatro días viajando por carretera hasta la capital del distrito, Marolambo, y desde ahí tardamos un día más en alcanzar el primer pueblo de los seis. A partir de ese punto viajamos a pie por la orilla del Nosivolo, parándonos en cada pueblo para recoger muestras de orina y heces y examinándolas en busca de huevos del parásito. Descubrimos que esta zona tenía un ratio casi inaudito de niños infectados con los parásitos (97 %), y esto nos llevó a realizar una expedición de seguimiento para investigar la morbilidad asociada a la enfermedad.

Durante las prácticas de mi último año de carrera, había descubierto los ecógrafos en el punto de atención y sus usos potenciales y estaba fascinada con ellos. Nuestra idea era usarlos para investigar la morbilidad asociada a la esquistosomiasis y así complementar la información obtenida a través de cuestionarios sobre síntomas de la enfermedad, pruebas de estado cardiovascular y una punción digital para detectar la anemia.

Basamos nuestra investigación en las recomendaciones de la OMS sobre uso de ecógrafos para la esquistosomiasis, que incluían examinar la ecogenicidad del hígado, la presencia de fibrosis periportal y el diámetro de la vena porta.

 

Sin embargo, no era factible usar ecógrafos de gran tamaño y con carrito en pueblos remotos, a los que solo se puede acceder a pie. Necesitábamos ecógrafos portátiles. Nos pusimos en contacto con FUJIFILM SonoSite, explicando lo que íbamos a hacer y por qué, y la empresa nos prestó un sistema SonoSite iViz para el proyecto. Era una solución ideal, ya que al ser ligero y pequeño era fácil llevarlo en la mochila. Otro tema que teníamos que tener en cuenta antes de partir a Madagascar era cómo íbamos a recargar las baterías. Durante el viaje no íbamos a tener acceso a electricidad, así que nos pusimos en contacto con un representante de Mobile Solar Chargers Ltd que tenía experiencia usando esta tecnología en países en desarrollo. Nuestro proyecto le pareció muy emocionante, así que nos construyó unos paneles solares. Nos llevamos seis baterías, que nos permitían trabajar a lo largo de todo día, y de noche las recargábamos con la energía generada por los paneles solares.

Llevamos a cabo las ecografías en las instalaciones de la escuela. Los habitantes del pueblo se mostraron increíblemente acogedores con nuestro equipo (Stephen Spencer, James Penney, Cortland Linder y yo). Al principio, los niños no sabían a qué atenerse. Pero una vez que le tocó su turno al primero y jugamos un poco con el gel, diciendo «Oh, ¡está muy frío!», empezaron a divertirse. Después de que hubiéramos examinado a unos pocos, el resto estuvo encantado de aprovechar la oportunidad. Cada vez que examinábamos a una persona, girábamos la pantalla para mostrar la imagen a los niños y sus caras se iluminaban. Estaban realmente intrigados, trepando unos por encima de otros para ver la pantalla.

Dado el grupo de edad de la población estudiada no esperábamos ver una gran incidencia de fibrosis, pero definitivamente había algunos niños cuyos escáneres no se correspondían del todo con lo que podríamos esperar en un individuo sano. El iViZ te permite grabar vídeos, así que volvimos a casa con grabaciones de unos 300 niños. En la actualidad, estamos estudiándolas para determinar si hay alguna correlación entre parámetros como la altura, el peso y la edad, y elaborando un análisis estadístico de los resultados. Estamos impacientes por terminar el análisis de los datos y publicar los resultados.

 

Agradecimientos

La autora quiere expresar su agradecimiento a: los miembros del equipo de 2015 (Stephen Spencer, James Penney, Anthony Howe, Andriamahitsisambatra Rakotomampianina, Anjara Nandimbiniaina y Alain Rahetilahy) y de 2016 (Stephen Spencer, James Penny, Cortland Linder, Stephanie Jokhan, Andriamahitsisambatra Rakotomampianina, Anjara Nandimbiniaina, Alain Rahetilahy, Manu Andriamasy y Lalarizo Rakoto Mahary). Gracias en particular a la Royal Geographical Society (con el Institute of British Geographers), la SES Rivers Foundation, el Zochonis Enterprise Award, la British Society of Immunology, el Learning Enrichment Fund de la Universidad de Manchester, MAF Madagascar, Mobile Solar Chargers Ltd, Craghoppers y FUJIFILM SonoSite. Colaboración. Este proyecto ha sido iniciado y llevado a cabo por estudiantes de Medicina, y no podría haber salido adelante sin colaboración, asesoramiento y financiación. Dado que empezamos desde cero y con muy pocos conocimientos sobre la esquistosomiasis, el trabajo internacional o Madagascar, necesitamos una gran cantidad de ayuda. Las personas y las organizaciones que nos guiaron a través de este proceso fueron: el profesor Anthony Freemont y la Manchester Medical School, el Dr. Ed Wilkins y la unidad de enfermedades infecciosas del North Manchester General Hospital, el profesor Andrew MacDonald, la Dra. Sheena Cruikshank y el departamento de inmunología de la Universidad de Manchester, la Dra. Jane Wilson-Howarth, la Anglo-Malagasy Society, Jayne Jones y la Liverpool School of Tropical Medicine, Herizo Andrianandrasana y el Durrell Wildlife Conservation Trust, el Dr. Peter Long (Universidad de Oxford), la Dra. Shona Wilson (Universidad de Cambridge), la Schistosomiasis Control Iniciative, el Natural History Museum de Londres, la Organización Mundial de la Salud, la Royal Geographical Society, el East Lancashire Hospitals NHS Trust, la Mission Aviation Fellowship, el Dr. Alain Rahetilahy y el Ministerio de Salud de Madagascar, el profesor Luc Samison y la Universidad de Antananarivo, la Dra. Clara Fabienne y el Institut Pasteur (Madagascar), el Zochonis Enterprise Award, el British Medical and Dental Schools's Trust, el Dr. Richard Sawyer y el departamento de radiología del University Hospital South Manchester, la Dra. Elizabeth Joekes (Liverpool School of Tropical Medicine) y los profesores Bertie Squire y Russ Stothard (Liverpool School of Tropical Medicine).

 

¿Qué opinan los médicos de urgencias sobre SonoSite iViz?

SonoSite iViz permite a los médicos practicar una medicina visual en cualquier lugar y momento. Descubra lo que opinan tres médicos de urgencias australianos sobre SonoSite iViz

 

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