Menos Complicaciones Para El Paciente

“Esta información es fundamental para la medicina de urgencias y para el impacto global que puede tener sobre la seguridad del paciente
y la reducción de costes del hospital”.
- Bon Ku, doctor en medicina, máster en política pública, Filadelfia (Pensilvania)

 

Según un estudio, los catéteres en vías intravenosas periféricas guiados ecográficamente representan una alternativa viable a los CVC de alto riesgo en el 85 % de los pacientes

En los hospitales de EE. UU. se colocan más de cinco millones de catéteres venosos centrales (CVC) cada año, lo que lo convierte en uno de los procedimientos invasivos más comunes en las salas de urgencias.1 La colocación de un CVC implica la inserción de un catéter de gran tamaño en un vaso principal del paciente. Se suele utilizar con personas con acceso venoso complicado, con venas apenas visibles, lo que dificulta colocar una vía intravenosa sin realizar varias punciones. Debido a su naturaleza de alto riesgo, los procedimientos de CVC pueden tener una tasa de complicaciones cercana al 15 %, lo cual incluye la susceptibilidad a infecciones del torrente circulatorio asociadas con el catéter o incluso la muerte.2

 

Los médicos de urgencias Dr. Arthur Au, Dr. Bon Ku y Dr. J. Matthew Fields desarrollaron un estudio para comprobar si la colocación del CVC en pacientes con un acceso intravenoso complicado podía sustituirse por vías intravenosas periféricas guiadas por ecografía (USGPIV).

 

“Los ultrasonidos nos permiten ver venas invisibles para el ojo humano. Nos permiten saber dónde colocar una vía intravenosa, lo que hace posible reducir el número de punciones y complicaciones”, señala el Dr. Ku.

 

Los excepcionales resultados del estudio se traducen en un nuevo enfoque en la atención al paciente

En el estudio participaron 100 pacientes y se llevó a cabo utilizando ecógrafos M-Turbo® de SonoSite.

 

Los resultados mostraron que, en 85 de los 100 casos (85 %), las USGPIV eliminaron la necesidad de colocar CVC en pacientes con un acceso intravenoso problemático. Además, estos pacientes tuvieron cero complicaciones durante el periodo de seguimiento.3 Si se tiene en cuenta que los procedimientos CVC tienen una tasa de complicaciones cercana al 15 %, el uso de las USGPIV puede reducir las tasas a un 2,25 %. Con un coste por cada complicación de CVC de entre 15 000 y 50 000 dólares aproximadamente, el mayor uso de las USGPIV puede conllevar una mejora en la seguridad de los pacientes y una reducción significativa de los costes sanitarios del departamento de urgencias.

 

Debido a los excelentes resultados obtenidos en este estudio, el Dr. Ku señala que el hospital lo ha convertido en una práctica estándar del departamento de urgencias, por la que los pacientes con un acceso intravenoso complicado se someten a intentos de colocación de catéteres intravenosos periféricos guiados por ecografía antes de pasar a la inserción de un CVC.